Convivir con el miedo.

¡Hola Estoicos! ¿Cómo llevamos este mes de agosto? En estos días de descanso para unos y de trabajo para otros, queremos reflexionar sobre el estado de nerviosismo o inquietud que generamos cada vez que valoramos la escena económica y laboral: os hablamos de la incertidumbre que estamos viviendo, propiciada por la COVID-19.

Vivimos tiempos complejos, de cambio, inestables, convulsos, con un panorama económico cuya profundidad y efectos no se podrán conocer o valorar hasta que pase la pandemia. Lo peor de todo es que no sabemos con certeza cuándo ocurrirá, ni tampoco cómo otros en idénticas circunstancias lo han logrado superar con éxito. A esto le sumamos no tener la seguridad de volver en otoño a esa “área de confort” que confortable o no, es la que conocíamos y manejábamos y ahora echamos tanto de menos. Y la frustración, porque por mucho que nos empecinemos no podemos ejercer un control férreo sobre TODOS aquellos aspectos que nos afectan directamente.
Seguro que os preguntáis cómo podemos hacer frente a todo esto ¿cómo batallamos con la incertidumbre?

Tal vez, debas liberarte de determinadas creencias aprendidas, o necesites aprender a ver la vida desde otros prismas. Para muchos profesionales y expertos, no se trata solo de sobrevivir a la crisis, sino de verla como una oportunidad.

Busca Inspiración.

Hoy os hablaremos de Juan Menéndez Granados (Juan Sin Miedo), es un deportista, extremo de élite, speaker y escritor que asegura que en situaciones donde se da esa sensación de falta de control, primero es fundamental aceptar la situación, luego afrontarla y aprender a convivir con esta desagradable sensación desde una buena preparación y autonomía.
Menéndez dice “Cuando haces algo por primera vez existen muchas incógnitas”. A ello, hay que sumar que no poder controlar una situación a menudo nos produce miedo sobre todo al principio.
@Juan_M_Granados, ha batallado a lomos de su bicicleta con esas sensaciones desagradables que genera el miedo real (y/o imaginario). Lejos de abandonar su hoja de ruta, Juan batalla una y otra vez haciendo frente a los desafíos, y situaciones adversas, desde el autocontrol, espíritu de superación, humildad, y buena dosis de autoconfianza.

Gestionar el miedo no es sencillo, pero es la única fórmula para poder tomar decisiones en momentos críticos, en definitiva, combatir la incertidumbre.

Juan es un ejemplo en el ámbito deportivo, pero probablemente tengas muchos otros cercanos a ti que pueden inspirarte en horas bajas. Rendirse ante los inputs exteriores que nos afectan directamente y que no podemos controlar, no es la única opción. Llegados a este punto podemos y nos conviene, poner el foco y la energía en aquello que depende completamente de nosotros, ser proactivos con mentalidad estoica.
Es momento de trabajar para recuperar la confianza, podemos esperar a que otros tomen decisiones por nosotros esperando a que resuelvan nuestros problemas, o responsabilizarnos.

¿Qué puedo hacer, retomar, empezar, acabar, buscar, investigar, impulsar, aprender desde hoy mismo? Está en ti amoldar tu comportamiento y obtener un mejor resultado o al menos uno distinto. Seguro que, si revisas detenidamente tu trayectoria profesional y personal, comprobaras que ya lo has hecho en otras ocasiones, has batallado con el miedo a lo desconocido a veces con más o menos éxito. Pero te tocó remar y llegar a puerto por tus propios medios. Piénsalo, quizá en esa ocasión fuiste tú la fuente de inspiración para otros.

Ejemplos que inspiran:

  1. El médico jubilado, que retoma su profesión para dar soporte a la actividad asistencial. No sin antes invertir tiempo y empatía para convencer a sus familiares de la importancia de arrimar el hombro en situaciones de crisis.
  2. El hostelero que decide volcarse en redes, dar una vuelta de tuerca más a su negocio incorporando el reparto a domicilio con ayuda de su hijo que este año no acude al campus de verano. Sin perder la sonrisa y contagiando entusiasmo a sus clientes.
  3. La emprendedora cuyo negocio ahora paralizado, decide con ayuda de su madre y abuela confeccionar mascarillas que reparte de forma gratuita en los barrios más humildes.
  4. Esa hermana que “saltándose toda lógica” decide invertir parte de sus ahorros y alquilar un bar en el polígono para los operarios de la zona.
  5. La adolescente de bachiller que, movida por los acontecimientos, decide contra todo pronóstico realizar un módulo en emergencias sanitarias.
  6. Aquellos formadores, coaches y consultores que han superado el examen de transformación digital para mantener una comunicación e interacción profesional de calidad a distancia.
  7. El padre de familia que comparte mesa de salón y estudios con sus hijos porque se prepara en pleno confinamiento para realizar las pruebas de acceso y retomar sus estudios de formación profesional semipresencial.

Como imaginarás la lista puede ser mucho más extensa, si conoces y deseas aportar otros ejemplos cercanos estaremos encantados de añadirlos a la lista.

En breve un nuevo artículo, en el que te seguiremos proponiendo ideas para batallar con la incertidumbre.

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